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[ARTÍCULO] El trueque contra la bancocracia que nos deja morir.

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Por Eduardo Campillo, desde Quito a 30 de Abril de 2020.

Estamos viendo con horror cómo muchos gobernantes anteponen salvar la economía capitalista a las vidas de las personas frente a la pandemia del coronavirus. Boris Johnson, Donald Trump, Bolsonaro y muchos más han remarcado y tomado medidas para salvar la economía. ¡A la mierda su economía, lo importante son nuestras vidas! Además, vamos a vivir mejor con el trueque, no un trueque primitivo o mercantilista sino redes de trueque solidario vecinal combinadas con trueque por Internet, usando redes sociales y grupos de tipo Whatsapp, pero por Telegram o similares con más privacidad y, en un futuro próximo, con inteligencias artificiales asistiendo y enlazando trueques colectivos y encadenados.

La economía especulativa y acaparadora, controlada por la bancocracia y las grandes fortunas, sirve a las élites mundiales y nos esclaviza a las demás personas. Dicho ésto no tenemos el objetivo de recuperar anticuadas prácticas soviéticas sino que venimos a proponer un Trueque 2.0 que mejore la vida de las personas mediante la ayuda mutua, el regalo recíproco y una economía real no acaparadora, la cual proteja derechos humanos como el de la alimentación sana y variada, el del trabajo digno, la autoeducación y la vivienda.

El trueque es un medio directo de reciprocidad y ayuda mutua para satisfacer necesidades.

Esto ha dejado de ser un anhelo o un proyecto para convertirse en una realidad. En todo el mundo las redes de trueque ya se están fortaleciendo frente a los despidos masivos o a causa de la cuarentena que impide a muchas personas con trabajos autónomos salir, como solían, a ganar lo justo para su sustento día a día haciendo pequeños trabajos.

Así mismo las donaciones de alimentos constituyen una economía solidaria no mercantilista emparentada con un tipo de trueque ancestral de sentido común: te ayudo cuando necesites porque cuando yo lo necesite tú me ayudarás.

No es la primera vez que la humanidad vuelve al trueque. Después de la caída del Imperio Romano, en el 476 de la era cristiana, la acuñación declinó con rapidez y durante casi mil años las poblaciones del Cercano Oriente y de Europa progresaron gracias al trueque.  Ahora en 2020 estamos en una crisis del imperialismo y de su petrodólar,  se desploma el precio del barril de petroleo frente al auge del verdadero valor popular de los alimentos y las bicicletas.

Sin ir más lejos en Ecuador las personas campesinas, tanto de la sierra como de la costa, se reunieron el pasado 27 de abril en la explanada comunal de Chiquicha, en la provincia de Tungurahua, para intercambiar todo tipo de alimentos.

 

 

Esta recuperación popular y campesina de la práctica ancestral del cambeo, como algunos pueblos originarios denominan el trueque, no queda ahí, las redes sociales bullen con páginas de trueque en Facebook como Trukana, con miles de seguidores en sólo unos días de existencia y profesionales intercambiando sus servicios; así como con grupos más establecidos como Trueque Ecuador o Trueke Masivo UIO. Para toda España está la web de Ofrezco a Cambio y Mercado Trueque para la Argentina siendo suficiente una mera búsqueda en Internet para encontrar un portal de trueque en cualquier país.

Sistema de comercio y más allá.

El sistema económico del trueque es economía real porque está directamente impulsado por la  necesidad de producir e intercambiar bienes demandados vecinal o localmente y no depende de las crisis, especulaciones, devaluación del dinero, modas artificiales o maniobras de corrupción de dimensiones catastróficas como las del Feriado Bancario en Ecuador en 1999, el corralito de Argentina en 2001, la crisis mundial de las Subprime en 2008 o el actual Coronavirus y esta crisis que vivimos actualmente: la peor recesión económica de la historia provocada no sólo por la pandemia, sino también por los ciclos de crisis naturales en este sistema monetarista, disfuncional por generador de pobreza, hambruna, guerras, genocidios como el de Palestina o el de Yemen, injusticia y, al final, generador de sufrimiento para las personas que somos consideradas menos importantes que la economía de las élites mundiales, forzadas a buscar empleadores que nos exploten por salarios precarios.

Por el contrario, el trueque es un sistema de comercio donde las personas sí somos importantes puesto que se busca cubrir nuestras necesidades vitales mediante la ayuda mutua. Es economía ecológica porque se gestiona con la naturaleza sin afán de acaparación de dinero y porque es sostenible

Durante miles de años el ser humano ha comerciado mediante trueque sin provocar desastres naturales como el Calentamiento Global y esta Sexta Extinción Planetaria Masiva de especies de seres vivos. Ambos desastres son culpa directa del sistema económico capitalista, con su bancocracia que financia las campañas de todos los partidos políticos, su matriz productiva extractivista y agrotóxica, su desarrollismo destructor de millones de hectáreas de bosques, verdaderos hogares de especies ya extintas o en peligro de serlo y su consumismo de artículos innecesarios empacados en plásticos aún más innecesarios produciendo emisiones de gases invernadero también innecesarias porque tenemos tecnología de energías renovables suficiente para evitarlo. Ha sido sólo la inercia de la acaparación de propiedades privadas y el despilfarro banal del tren de vida de las élites adineradas con sus fuerzas represoras y medios de comunicación lo que ha impedido hacer los cambios necesarios desde hace siglos.

El nuevo sistema emergente no se limita al trueque como donación recíproca y solidaria sino que se complementa con la ayuda mutua, con los principios de la Permacultura del cuidado mutuo, el cuidado de la naturaleza y la justa distribución, con los anhelos históricos de la clase popular como la toma de control de medios de producción realizada por el Movimiento de Fabricas Recuperadas de Argentina y el Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, además de la inteligencia colectiva de las reuniones y espacios de encuentro y de consenso para toma de decisiones de los movimientos cooperativistas y de experiencias de autogobierno indígena como en la localidad de Cherán en México.

Ancestralidad.

El ser humano ha pasado más tiempo de su existencia usando el trueque que usando el dinero. Sin ir muy lejos, en Ecuador, el maíz, las plumas, el cacao, las plantas ancestrales se intercambiaban entre costa, sierra y oriente. Las conchas del mar, el maíz de la sierra y las plumas del oriente eran tres elementos que estaban destinados a los actos ceremoniales que se desarrollaban incluso antes del Imperio Inca.

El comercio andino está basado en la igualdad, reciprocidad (ayni en kichwa), redistribución e intercambio de bienes, en una economía redistributiva para el bien de la población y en el trabajo comunitario o minka. La distribución de bienes se realizaba en las plazas o mercados de cada pueblo, el mercado más grande del cual tenemos registros en el Imperio Inca es el de la ciudad del Cuzco, donde la población alcanzaba un número de habitantes en donde los mercados o plazas eran prácticamente el sustento de todo el pueblo

Es así que la tradición milenaria del Trueque del Sol, que reúne a cientos de personas cada año intercambiando productos en el mercado de Pimampiro, Imbabura, fue declarado Patrimonio Inmaterial del Ecuador el 26 de diciembre de 2017 por el Ministerio de Cultura.

En otras latitudes los Guambianos de Colombia siguen manteniendo el trueque todos los martes en el mercado de Silvia. Más lejos, los nómadas Tuaregs del desierto, los gitanos o Rom, los siberianos y mongoles en Asia, las tribus africanas y esquimales junto con muchos otros grupos humanos de las periferias del capitalismo global siguen manteniendo el trueque ininterrumpidamente desde el advenimiento del ser humano. Probablemente estos pueblos originarios sean de los más libres del mundo puesto que no tienen que pagar por alimentos o por vivienda.

Legalidad frente a estafas y usura.

El trueque no presenta problemas legales como suele ocurrir a veces con algunos sistemas de monedas complementarias que se han querido implementar y que en ocasiones han derivado en pirámides o telares que favorecen a quienes estén arriba pudiendo devenir en estafas.

También se evita la dependencia de organismos de préstamo que imponen condiciones antisociales e impopulares como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, así como todo tipo de usura local y los diversos crímenes relacionados con ella. Más bien se fortalece el maltrecho tejido social, atomizado por la cultura del individualismo de las últimas décadas.

Haciendo trueque hoy.

En la práctica tenemos que entender que usar el trueque requiere de mucha flexibilidad e inteligencia colectiva, aún no se puede ser un purista del trueque y en muchas ocasiones se tendrán que realizar pagos mixtos, una parte en trueque y otra parte en dinero. Lo usual es publicar una lista de Ofrezco, con todos los servicios y productos que tenemos a disposición y de Necesito, con todo lo que nos hace falta.

Trukana ha publicado 7 pasos para un trueque exitoso; las reescribo aquí resumidas:

  1. INVESTIGA. Evalúa si te conviene.
  2. CONTACTA. Realiza una oferta o pregunta a la otra persona si le interesa intercambiar tus servicios.
  3. COMUNICA. Fechas de entrega, estilo de trabajo, expectativas, experiencia y cómo se determinará un valor justo para el trueque.
  4. ACUERDA. Describir en detalle ambos lados del trueque con claridad, de forma concreta y específica.
  5. CUMPLE. Haz lo que ofreciste en el tiempo que ofreciste. Tu palabra importa.
  6. MANTÉN CONTACTO. La comunicación es clave para un trueque exitoso. Mantén una comunicación continua y si te enfrentas con algún problema o duda, resuélvelo al instante; no dejes pasar el tiempo.
  7. RECOMIENDA. Una vez que termina el trueque asegúrate de compartir tu experiencia. Esto ayudará a que la comunidad crezca y más gente se anime a formar parte de este sistema de intercambio.

Es cierto que muchas cosas no se pueden conseguir hoy mediante trueque y que son necesarias las ayudas monetarias para las familias más vulnerables pero en el futuro no tendremos espadas láser. En el futuro cercano las medicinas, la energía que usamos en casa, la salud, la autoeducación, la primera vivienda, la parcela de tierra para cultivo de alimentos para autoconsumo, el agua potable y muchos artículos básicos tendrán prohibido su pago con dinero por ser necesidades humanas con las que no se debe hacer negocio puesto que ello genera situaciones en las que se ponen los beneficios económicos por delante de las vidas humanas, como esta pandemia nos ha demostrado.

Bibliografía.

2014 – Capital in the Twenty-First Century. Thomas Picketty. (Cambridge, MA: Belknap Press).

2010 – Crack Capitalism. John Holloway. Pluto Press.

2009 – ¿Hacia un cerebro colectivo? De reuniones a espacios de encuentro. Red Cooperativa CECOSESOLA. MC Editora, Barquisimeto, Venezuela.

1999 – El Tawantisuyu. John Murra. Editorial Trotta, Madrid y Ediciones Unesco, París.

1997 – Permaculture. A designer manual. Bill Mollison. Tagari Pulications, Australia.

1902 – Mutual Aid: A Factor of Evolution. Piotr Kropotkin. Project Gutenberg e-text, Project LibriVox audiobook.

1840 – What Is Property? An Inquiry into the Principle of Right and of Government. Pierre-Joseph Proudhon. Project Gutenberg e-text.

Siglo VI a.C. – Tao Te Ching. Laozi. Project Gutenberg e-text.

Eduardo Campillo hace activismo, programa sistemas de e-commerce y de e-learning en arteweb.tech y escribe para ecuador.indymedia.org

Agradecimientos a Pedro García Olivo y a todas las personas que han colaborado con sus comentarios a este texto colaborativo aunque no he sabido reflejar todos sus aportes dada mi impaciencia de impulsar este debate. Prometo retomarlo con más calma.

 

 

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