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[Artículo] Edison Cosíos: víctima de la represión policial y 9 años de una lucha contra la impunidad del Estado

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El 15 de septiembre del 2020 se cumplieron nueve años del disparo de una bomba lacrimógena que sufrió en su cabeza, Edison Cosíos estudiante del Colegio Mejía, producto de la represión policial en el marco de las protestas en contra de la implementación del bachillerato unificado. Edison Cosíos, quien en ese entonces tenía 17 años y cursaba el quinto año de secundaria, fue herido por parte de un teniente de policía en las inmediaciones de dicha institución educativa. El impacto de la bomba lacrimógena que impactó la cabeza de Edison Cosíos, dejó estragos irreversibles en su masa cerebral, por lo cual tuvo que luchar por su vida por siete años postrado en una cama en estado vegetativo.

Desde el Estado nunca reconoció por completo a la familia Cosíos por el daño causado y solo se conformaron atribuir la culpa al teniente Hernán Salazar, quien solo cumplió 2 de los 8 años de sentencia, que en una primera instancia se había dictado. Con Rafael Correa como presidente y José Serrano a cargo del Ministerio del Interior, se trató de incriminar lo menos posible a la institución policial y al Estado como actores principales de lo sucedido. Además, el policía implicado en el hecho se declaró en bancarrota por lo cual no se pudo materializar indemnización alguna con la familia.

El hecho parece haber quedado en la impunidad al negarse la demanda que los padres de Edison Cosíos intentaban presentar en contra del Estado en 2018. Y a pesar de mostrar una mejoría notable contra todo pronóstico médico, la vida Edison Cosios se extinguió en abril del año pasado, tras siete años arduos de lucha con terapias, medicamento y una serie de cirugías. El recuerdo de Edison Cosíos solo expone la verdadera naturaleza del abuso policial y la impunidad del Estado en este tipo de hechos. Lamentablemente esta serie de hechos no dejaron consigo un precedente ante este tipo de abusos y solo marcan una impunidad ante la represión policial que terminó arruinado la vida de un joven estudiante.

La memoria de Edison Cosíos alimenta hasta la actualidad la necesidad de seguir en pie de lucha contra las injusticias de los diferentes gobiernos de turno y enfrentar incluso ante estas acciones que son parte de un terrorismo de Estado que siempre se mantiene latente en contra de la población.

 

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