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Cientos de mecheros de la muerte en la Amazonía

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Textos y foto de portada: Eduardo Campillo.

(Se incluyen dos vídeos y enlace a un estudio en profundidad.)

Ya sabemos que no sólo la mina contamina, sino que también el petróleo es erróneo. Ya hay tecnología para superar la industria de los combustibles fósiles pero los dueños del negocio siguen provocando muerte y sufrimiento en lugares tan importantes como la Amazonía.

Actualmente hay más de 447 mecheros de la muerte en la Amazonía ecuatoriana, 104 en la Reserva de la Biosfera del Yasuní y uno en los territorios de la comuna kichwa del Edén, en el río Napo.

mapa mecheros amazonia ecuador
Mapa de Mecheros en la Amazonía del Ecuador, según el Informe Mecheros.

A pesar de que la Corte de Justicia de Orellana hace más de un año —en febrero de 2020— pidió eliminar la quema de gas y reconoció en una sentencia el impacto ambiental y a la salud humana de los mecheros que queman gases sobrantes del proceso industrial petrolero, insistimos, —más de un año después de la sentencia— los mecheros de la muerte siguen provocando cientos de cánceres —sobre todo a mujeres, según un estudio realizado por la Clínica Ambientalviolando así el derecho a la salud.

Las tasas de incidencia de cáncer para la zona petrolera del Ecuador son las más altas del mundo: 534,9/100 mil habitantes en el período 2010-2016, dejando en segundo lugar las 493,9 encontradas en Detroit (Michigan, EEUU), según el mencionado estudio

«Yo vivo a 300 metros de un mechero y nuestra lucha diaria es contra el cáncer, enfermedad que contraje a causa de la presencia de los mecheros de la muerte. (…) Vivir con cáncer es bien difícil porque en la Amazonia no hay hospitales con especialistas…», manifiesta Carmen Samaniego en declaraciones a Cáritas.

Vídeo de Froilán Santi.

El perjuicio a los pueblos ancestrales es sumamente grave. Las familias de la comuna El Edén llevan desde el 10 de mayo de 2021 de protesta pacífica sin poder reunirse con el gerente de Petroecuador ni llegar a acuerdos de compensación e indemnización por los 20 años de operaciones petroleras que no sólo violan su derecho a la salud y su derecho a vivir en un ambiente sano, sino que también se vulnera el derecho al agua, el derecho de los pueblos ancestrales a sus territorios y los derechos de la Naturaleza.

El impacto ambiental de la actividad petrolera reduce las escasas poblaciones de especies en peligro ya que la florifauna amazónica también es seriamente afectada por la deforestación de más de 200 hectáreas usadas para la actividad extractiva en territorios de la comuna —pero que son cientos de miles de hectáreas sólo en la Amazonía del Ecuador— y por los millones de insectos muertos cada noche que al ser atraídos por la luz del mechero terminan quemados por las extremas temperaturas en su foco. Estos insectos suponen el sustento de aves, monos y muchos otros animales en peligro de extinción que empiezan a sufrir hambre y se reducen sus poblaciones, es decir, se desequilibra la cadena trófica.

El mechero también genera contaminación acústica que impide usar para el ecoturismo los terrenos circundantes a los cientos de hectáreas que ocupa la explotación, además de contaminación atmosférica que podría haber causado, según testimonios de las personas comuneras entrevistadas, varios cánceres que se han producido tras las operaciones de Petroecuador.

Respecto a la contaminación de las fuentes de agua, podría ser causante de varios casos de sarna registrados y del impacto sobre la bellísima laguna de Yuturi, afectada por el vertido y reinyección de aguas usadas en operaciones de la empresa.

Todo esto sin olvidar la emisión de tóxicos como metano, uno de los peores gases de efecto invernadero que agrava el Calentamiento Global y el Cambio Climático 28 veces más que el dióxido de carbono y que se libera, según científicos como Leahey y Preston, cuando la quema no consigue la combustión completa debido a la acción del viento o a irregularidades en la salida del gas. Otros tóxicos emitidos y sus efectos a la salud aparecen en las tablas —que hemos sacado del Informe Mecheros en Ecuador— a continuación:

Otras enfermedades que incrementan su incidencia con la cercanía de las viviendas a la contaminación petrolera son artritis, tiroiditis, diabetes, esclerosis y muertes infantiles por problemas en los embarazos.

«Somos testigos de estas llamaradas que no se extinguen, pero son depredadoras, dan muerte» —dice el misionero capuchino Darwin Orozco, que continua así con su testimonio al Informe Mecheros: «Los pobladores de la zona, nuestros vecinos, muchos de ellos que nacieron ya con esta amenaza: respiran el aire contaminado, beben el agua de lluvia, los productos que siembran y sus cosechas son contaminadas por los residuos de la quema del gas. El humo que despiden los mecheros se posa encima de los techos de las casas, de las hojas de los árboles, de los productos de consumo, de las personas y animales. Es muy triste no poder bañarse con el agua que se recoge del techo de las casas. Muchas personas consumen el agua contaminada, lo que conlleva muchas enfermedades. En relación a la salud se puede encontrar personas con cáncer en el estómago, garganta, boca, pulmones, hígado y en la piel, así como también irritación de los ojos, entre otras. En el caso de las mujeres, muchas pierden sus hijos en los meses de gestación debido al exceso de contaminantes.»

Los mecheros también contaminan el agua de lluvia por la dispersión de gases, mientras el agua de ríos afluentes del Amazonas, lagunas y arroyos ya está contaminada por los repetidos derrames que se han producido a lo largo de décadas de explotación petrolera en la Amazonía ecuatoriana, sobre todo desde la entrada en 1964 de Texaco, empresa que, hasta su salida en 1992, llegó a construir los 380 primeros mecheros y a generar vertidos provocando un desastre ambiental calificado por The Guardian como «Chernobyl amazónico»

Foto extraída del Informe Mecheros.

No hay ningún argumento ético que justifique esta abominación contra la salud del pueblo ecuatoriano y contra la Naturaleza, nada justifica este ecocidio en territorio amazónico puesto que en términos de movilidad ya hay vehículos eléctricos —incluso una canoa solar ya funcionando en la Amazonía ecuatoriana— mientras que en términos energéticos hay tecnología para producir electricidad con energías renovables. El mito del complicado mantenimiento de los paneles solares es tan falso como que la verdad es que sólo necesitan limpieza.

Incluso en términos económicos quemar gas en mecheros de la muerte es un despilfarro económico. Según expertos en gas como Jorge Luís Hidalgo en declaraciones al Universo, ese gas desperdiciado se podría estar utilizando para generar electricidad o gas doméstico. Entre el 2010 y el 2018 la importación de gas GPL alcanzó los 4.980 millones de dólares mientras que, en los últimos 30 años, Ecuador ha quemado el equivalente a más de 14 mil millones de dólares de gas asociado, según el Informe Mecheros.

No podemos permitir estos 447 mecheros destruyendo la Amazonía —la mayoría encendidos 24 horas todos los días— ni la contaminación de las fuentes de agua, ambas afectando a especies en peligro de extinción y a comunidades ancestrales por beneficio sólo de unas pocas transnacionales y élites locales. Les rogamos máxima difusión de este reportaje, sus vídeos, el Informe Mecheros, sus otros links, apoyo para la Comuna El Edén y sus peticiones, y para exigir que se cumpla la sentencia dictaminada y se apaguen los mecheros.

Si tienes más datos relevantes sobre el tema o quieres apoyar, comparte con #AmazonasSinMecheros #ApagaLosMecheros #SOSEdén #JatarishunEdén, déjanos un comentario abajo del todo o tu email en este formulario:

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