el estado de emergencia decretado en tres rovincias amazónicas ataca las libertades más fundamentales. Mientras las petroleras transnacionales,protegidas por el ejército ecuatoriano,continúan contaminando al pueblo sometiéndoles a una humillación sin precedentes...  gabarra petrolera en río napo  puerto Perenco en Napo  subcentro de actividad delictiva  no se puede respirar  aguas radioactivas en el Napo...
En un reciente recorrido por el río Napo pudimos constatar una vez más cómo la actividad industrial petrolera continúa destruyendo todo lo que se encuentra al paso con una saciedad preocupante. Este tipo de industria no entiende de ecología, de ética, de moral, ni mucho menos de Derechos humanos. La actividad petrolera responde a un modelo energético sucio por naturaleza y a unos intereses económicos no menos sucios. Llegamos a la comunidad de los Hermanos Miguel, próxima a la confluencia del río Suno y el Napo. Ubicamos a esta comunidad en la provincia de Orellana. El nombre propio petrolero de esta zona es ?Bloque 7?. La compañía que explota este territorio es la Perenco, socia de OCP. Esta compañía también opera en el ?Bloque 21?. La experiencia en este bloque tampoco es muy afortunada y los rumores de supuestos derrames en los pozos petroleros de Yuralpa o sobre las fugas deliberadas de aguas de formación en el río Balsayacu empiezan a ser no solamente rumores. Al llegar a la comunidad de los Hermanos Miguel hablamos con una de las familias de la comunidad. Por ella supimos que desde que la compañía llegó al lugar la división ha sido notable. Hace tres años que los mismos relacionadores comunitarios perturbaron la paz social en la vía Yuralpa ?Pto. Napo. Hoy día están amedrentando a las comunidades en la bocana del Suno con desinformaciones y amenazas. La comunidad, según nos comentó esta familia, en un principio se opuso a la entrada de la compañía pero el jefe de los relacionadores comunitarios, Edgar Gudiño, y su equipo de hienas consiguieron desbaratar la unidad comprando conciencias y sobornando al presidente y al vicepresidente de la comunidad. La poca integridad de éstos motivó el cambio de paisaje y el ambiente social que hoy se percibe no responde a una paz.. Por la información que nos facilitó esta familia, la compañía pagó una media de diez centavos de dólar el metro cuadrado, y ante la oposición de bastantes miembros de la comunidad, el señor Gudiño, amenazaba con el envío de fuerzas militares, expropiaciones, desalojos, etc. Es común de los negreros someter a la gente con el miedo? Al responderle algún miembro de la comunidad con demandar el caso a organizaciones de DDHH, el relacionador Gudiño no solamente no menospreció a estas organizaciones sino tampoco las reconoció. Solo tres años después, ya se dan los problemas en la zona. Ha habido derrames en el río Ayuruno, derrames importantes que han llegado al río Napo. En una ocasión la comunidad recogió una botella llena de crudo y la entregó a los ingenieros. Estos no reconocieron nada, aseguró la madre de familia. Hoy día ya no pueden utilizar el río debido a la contaminación. Se están dando casos de problemas dermatológicos. Estos empezaron a proliferar cuando la compañía empezó a descargar las tóxicas aguas de formación en el río Napo. Desde entonces se dan problemas en la gente que se baña en este río. La relación es directa. En el margen izquierdo del río la compañía está realizando estudios de sísmica. Las comunidades afectadas están siendo compensadas con planchas de zinc. Ni que decir cabe que el costo socio-ambiental que se derivará de esta actividad sobrepasa con creces la compensación caritativa que ofrece la transnacional. Pero aprovechándose de un desconocimiento no les resulta difícil conseguir su propósito. Una vez hayan determinado dónde hay petróleo, la compañía explotará y perforará. Se calculan de momento unos cuatro pozos en el margen izquierdo del río Napo, a parte de los ya existentes en el margen derecho y que, como ya se comentó, ya han padecido alguna que otra rotura y han acabado con la vida de algún que otro río. Para mover la maquinaria de un lado de la ribera al otro la compañía utiliza unas gabarras enormes. Con ellas transportarán infraestructura. A unos diez minutos en canoa, río abajo, llegamos a la estación que la Perenco tiene en una isla situada en el mismo Napo. Esta estación es bastante reciente, apenas cuenta con seis meses. Hay una mínima infraestructura. Nos encontramos con unos tanques de almacenamiento de crudo, con un sistema de canalización de gas y otro de aguas de formación. Las aguas de formación se botan directamente al río sin ni siquiera hacer un tratamiento ficticio de aguas, con las típicas tres piscinas, etc. No, en este caso, la Perenco está botando agua contaminada directamente al Napo. El gas es quemado en un mechero de algo más de un metro cincuenta de longitud que se eleva un poco más por una leve montañita. El tamaño del mechero es de dudosa legalidad ya que el gas apenas se evapora y cae en estado liquido sobre las plantas, el ganado y las familias que viven próximas a la instalación. Por lo que pudimos observar, a la compañía, allí, no la controla nadie. Es dueña de un territorio que maneja completamente a su antojo. A día de hoy tres provincias amazónicas se encuentran en paro. No solamente se encuentran en paro sino que el gobierno ha decretado el estado de emergencia. ¿Qué significa esto? Significa que todas las libertades quedan suprimidas por decretazo. El gobierno, en vez de dialogar con los diferentes actores para buscar una salida razonable a la crisis, recurre a la intimidación sacando el ejército a la calle. Ante los problemas, palo y más palo. Pero las transnacionales del petróleo, como la Perenco, Repsol y otras continúan exprimiendo la amazonía con sus actividades industriales, y la gente solo hereda contaminación, humillación y enfermedades. No debemos aceptar que esto siga sucediendo. Debemos exigir que el gobierno obligue de una vez por todas a las compañías a remediar el daño ambiental y social que sus actividades ocasionan. Que en vez de sacar a los militares a la calle para reprimir los reclamos más fundamentales de la población, deje de proteger los intereses transnacionales y defienda la soberanía del Ecuador.
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