"El nivel de conciencia de los pueblos se mide por el nivel de participación de la mujer en la lucha". Vladimir Ilich Lenin 
Estirpe guerrillera. Ni el encierro ni los ofrecimientos yanquis hacen claudicar a Sonia, porque la cárcel es su otra trinchera de lucha.
Camila Sáenz / FARC - EP - Revista Mariátegui 29/12/06
Durante la historia de la humanidad las mujeres han estado presentes en todos los combates por construir un mundo nuevo, sin explotados ni explotadores. Colombia da testimonio de esto a través de valerosas y aguerridas mujeres que han dedicado su vida por construir un país justo, soberano y verdaderamente democrático, como es el caso de Sonia la Insurgente.
El legado de rebeldía, de entrega, de coraje, de amor al pueblo, está presente en los antecedentes históricos de las guerreras de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (FARC-EP). Basta recordar a la heroica india Gaitana, quien levantó sus puños de dignidad contra el invasor en 1492; así mismo lo hicieron Policarpa Salavarrieta y Antonia Santos, quienes hacían parte del Ejército Libertador; Manuela Beltrán prendió la llama de los Comuneros con José Antonio Galán, en el Socorro Santander, las marquetalianas Miriam Narváez y Judith Grizales, firmantes del Programa Agrario de los Guerrilleros.
En el Comando del Davis, al sur de Tolima, había aproximadamente 400 mujeres que participaron en ese importante asentamiento guerrillero comunista de los años 50. Carlina Valderrama llevó las primeras armas al medio Magdalena, haciendo una gran contribución para la creación del cuarto Frente.
En nuestros días, al Ejército del Pueblo lo integran 40% de mujeres con iguales derechos y obligaciones que los hombres; mujeres y hombres, hombro a hombro caminan juntos por la construcción de la Nueva Colombia. Lo mismo empuñaron sus armas para vencer al Plan "Patriota", que alzan sus voces de dignidad en Radio Resistencia, que orgullosamente están al mando de tropas, es decir, están presentes en todas la trincheras de combate de la vida guerrillera.
Esta es la herencia de lucha de Sonia la Insurgente -como cariñosamente la llaman sus camaradas- una joven campesina como millones de colombianos y colombianas sin derecho a una vida digna, al empleo, a la educación, a la salud y que padecen todos los días el terrorismo de Estado.
A finales de los años ochenta, Anayibe Rojas Valderrama (su nombre de pila) ingresa al las FARC-Ejército del Pueblo al no ver posibilidades de cambio por la "vía legal", hija de dos campesinos pobres, trabajadores y honestos, como ella misma lo relata, nacida en Palestina (Huila), el 16 de junio de 1967, quien cursó hasta segundo grado de primaria.
Mujer valiente, guerrillera de base que fue capturada el 10 de febrero de 2004 en la vereda Peñas Coloradas, Cartagena del Chaira, acusada de ser la jefa de finanzas del Bloque Sur y por trafico de drogas. Mentiras y más mentiras, como Sonia lo señala en entrevista concedida al semanario Voz: "mi único delito es haberme rebelado contra el Estado violento e inhumano"; además, agrega: "no soy una narcotraficante, soy una guerrillera de las FARC. A esta organización guerrillera llegan los mejores hijos del pueblo, los que quieren un cambio para que todos vivamos mejor".
Sonia fue sometida a varios interrogatorios, entre los que cabe destacar el que le hicieron en la embajada de los Estados Unidos en Bogotá, en flagrante violación de la autodeterminación y la soberanía de Colombia, le preguntaron en dónde tenían a los tres gringos - tres agentes de la CIA, retenidos por las FARC-EP en febrero del 2003- que quién los tenía , quién los había detenido, como se llamaban los miembros del Secretariado a lo que ella respondió "que era una guerrillera de base y que no tenía esa información".
Los agentes gringos le insistieron una y otra vez para que declarara en contra de los comandantes del Secretariado, sino sería extraditada a los Estados Unidos. Además intentaron compararla ofreciéndole llevarla junto con su hijo y su familia a los Estados Unidos, a lo que ella respondió que "no tenía nada que negociar con los gringos", lo que no entienden ni entenderán, los históricos enemigos de los pueblos es que los principios y la convicción revolucionaria no se negocia, y que para un luchador por la humanidad la cárcel es otra trinchera de lucha.
Sonia la Insurgente fue extraditada a los Estados Unidos el 9 de marzo de 2005, en un acto más de arrodillamiento y entreguismo de parte del narcoparamilitar Álvaro Uribe Vélez (AUV). No pudieron quebrar la dignidad de esta digna hija del pueblo, extraditada con mentiras de la "justicia" del imperio estadounidense.
Exijamos enérgicamente en una sola voz el canje de prisioneros de guerra propuesto por las FARC- Ejército del Pueblo.
¡Canje de prisioneros ya!
¡Libertad a Sonia la insurgente!
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